JESSICA MARTÍNEZ: LA PARTICIPANTE DE GRAN HERMANO URUGUAY QUE CREÓ "BRALETTE"

Fotos por Gabriel Adda

POR CAMILA PÍREZ

Antes de entrar a la casa más famosa de Uruguay, la diseñadora conversó con Brutta sobre su propia marca de lencería que celebra 10 años.

El comienzo

Cuando Jessica vio un artículo sobre el bralette en Facebook algo cambió. Sin aros ni relleno, el diseño del soutien se volvió su pasión y lo adaptó al mercado uruguayo para que las mujeres se sientan más cómodas y sexys.

Oriunda de Salto, Jessica Martínez cose desde los 9 años. Aprendió en el INAU y nunca dejó de perfeccionarse. “Bralette, en realidad, es un tipo de soutien que salió más o menos en 2015″, mencionó. «Lo empezaron a usar celebridades como Kendall Jenner y Selena Gómez».

Apenas lo vio, le encantó. “Para las que tenemos senos pequeños no había otra moda que el push up o los aros, que en realidad son molestos y no son naturales. Yo usaba soutienes con relleno que eran el doble de mi tamaño. Después me los sacaba y me desmoralizaba un poco la situación”.

Lo primero que hizo fue una prueba. Quiso comprarlos en Uruguay y no encontró dónde. El segundo paso fue traerlos de afuera. Encargó 60 soutienes de AliExpress a un dólar cada uno, los puso en venta a 10 dólares y se vendieron en dos días. “Dije, guau, yo no soy la única que le gusta esto”.

El diseño no le convencía, así que intentó mejorarlos. Con una máquina de coser familiar empezó a hacerlos ella misma. “Arranqué el proyecto desde la mesa de comedor de mi apartamento. Estaba entre hacer lencería o vestidos de fiesta, que también me encantan. Sabía que mi carrera tenía que ver con la moda”.

Se decidió por la lencería y la repercusión fue inmediata. El público empezó a crecer y durante un tiempo su hermano comenzó a ayudarla. A fines de 2016, les llegó un pedido de una tienda del shopping Punta Carretas de 400 soutienes. “¿Cómo hacemos?», pensó. No compraban en China, lo confeccionaban ellos mismos y el pedido era todo un desafío. Las clientas no solo pedían bralettes, también bombachas.

Fotos por Gabriel Adda

“Dije bueno, vamos a darle lo que quieran”. Alquiló una habitación, puso un tablón y tres máquinas. “Éramos nosotros dos cosiendo durante dos días de corrido pero no dimos abasto, entonces tuvimos que conseguir otros talleres que nos ayudaran”.

Fotos por Gabriel Adda

 La magia del body

El body en Bralette nació por un pedido de una clienta. El best-seller de la marca es el modelo «Penélope», con mangas de microtul y puño. “La sensación de usar este body es de lo más enriquecedora. Te queda cómodo, te ves sexy y es super versátil.

 Recatadas, ¿quiénes?

Con la aparición del bralette y otras tendencias globales, las mujeres han ido cambiando no solo su forma de vestir sino también su postura y actitud. “Siempre es importante que haya opciones para despertar una chispa de curiosidad en una mujer. Nosotros lo que hacemos es tratar de tener toda la variedad posible para que si un día te animás, acá estamos”.

Para Jessica, la mujer de hoy cambió y lo seguirá haciendo. Por eso, busca acompañar ese proceso de juego y autodescubrimiento. “La mujer uruguaya está catalogada como menos arriesgada y reservada, pero no es para nada así. Al contrario, después de tanto tiempo de recibirlas y escucharlas, me parece que es mucho más curiosa y se anima”. 

Y agregó, “no hay nada más lindo que la opinión propia con respecto a cualquier cosa. Es parte de tu personalidad y nadie tiene por qué cuestionarlo”.

Fotos por Gabriel Adda

Las ventas

En Bralette acompañan la experiencia de compra para que cada mujer que entra al local se vaya lo más resplandeciente posible. Claro que el 80% de las ventas son online.

Para los próximos años, Jessica espera que la marca se expanda y llegue a cada mujer que necesite sentirse bella y cómoda. “Me gustaría también salir un poco de Uruguay y explorar otros horizontes, pero siempre desde el país de origen que nos vio nacer”.

 Para Jessica, producir en Uruguay “es carísimo” pero vale la pena. “China es más barato y más rápido, pero no elegís la tela. Después están las condiciones de trabajo que me parecen sumamente importantes”.

Bralette está conformado por ocho personas comprometidas con el proyecto. “Creo que tenemos una linda comunidad, somos gente trabajadora y hemos crecido gracias a eso. Trabajamos riéndonos y disfrutando, a pesar de que a veces hay momentos estresantes”.

Tendencias

Hay fechas que son claves para la venta de lencería: el Día de los Enamorados y la Noche de la Nostalgia, pero no son los únicos. En junio y julio las ventas aumentan por las vacaciones y el aguinaldo. A eso se le suma el Black Friday que es el descuento más importante que realizan y en diciembre, con Navidad, aparecen los regalitos, la bombachita rosada, la roja y la amarilla para manifestar los deseos.

Durante todo el año, el negro es el color más elegido. “Nosotras tratamos de convencerlas de que se lleven alguna más, porque la variedad de colores que tenemos es inmensa”. Hay prendas azules, rosa, rojo, verde, marrón y bordó. “El bordó me encanta, es un color muy de invierno y está en tendencia ahora”.

La comunidad Bralette

María es “la clienta más linda” de Bralette y así la tiene agendada Jessica. Tiene cerca de 70 años y visita con frecuencia el atelier. “Con María pasa algo especial. Primero, es una persona un poco mayor que las que normalmente vienen a la tienda. Segundo, ella viene, vemos los encajes, charlamos, se toma un té y me dice: ‘Yo quiero que me hagas dos o tres conjuntos según tu imaginación’”.

María la deja crear y la hace sentir como si estuviera en París. “Me encanta recibirla porque además de amorosa, es un placer que valoren el trabajo como lo hace ella. Lo valora de verdad y me emociona tener clientes así. Tengo una comunidad de clientas que son agradecidas, valoran el trabajo y recomiendan. Es re lindo eso”.

Fotos por Gabriel Adda
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